Con una especie de premonición sentía que tu llanto había suplantado el mío. El mío, que ya nunca se oía. Mis años de entonces tenían tus mismas necesidades; en la lucha por la supervivencia tú debiste ceder. No tengo otra explicación que ésta, o bien el silencio.
"Pequeña mujer refinada sin otras necesidades primarias que no sean, hoy por hoy, las de la droga"
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